Es doctor en Filosofía, catedrático emérito de Filosofía en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense (Madrid), miembro de número de la Real Academia Española de Ciencias Morales y Políticas (Madrid).

Escribió diversas obras de temas diferentes, con una preocupación marcadamente metodológica. Comenzó su labor investigando el alcance que tiene la defensa de las realidades "inobjetivas" por parte de los pensadores existenciales (K. Jaspers, G. Marcel, M. Heidegger) y de las realidades "dialógicas" por parte de los pensadores dialógicos o personalistas.Cf. Metodología de lo suprasensible, Madrid 1963; El triángulo hermenéutico, BAC, Madrid 1971; Cinco grandes tareas de la filosofía actual, Madrid 1977; El poder del diálogo y del encuentro, BAC, Madrid 1997. A su entender, para sacar pleno partido a ambas orientaciones filosóficas, se necesita elaborar una teoría bien aquilatada de los "ámbitos de realidad", del "pensamiento relacional" y del "triángulo hermenéutico". El pensamiento existencial destacó la existencia de realidades "inobjetivas" al lado de las "objetivas". El pensamiento dialógico subrayó la necesidad de considerar el yo como una realidad abierta al tú, y entender que ambos se constituyen en tales en el campo de relación que se abre entre ellos cuando se relacionan de forma creativa y se “encuentran”, en sentido riguroso. Esa apertura del yo al tú crea una forma elevada de unidad que ha de ser entendida con un modo de pensamiento relacional o "en suspensión", mediante la aplicación del esquema "yo-tú" (no del esquema "yo-ello").

López Quintás estima que la fecundidad de estos movimientos filosóficos se acrecentará si introducimos en nuestro análisis el esquema "yo-ámbito", que incluye el esquema "yo-tú" y abarca además la relación del hombre con multitud de realidades que no son ni objetos ni sujetos. Por "ámbito de realidad" o sencillamente "ámbito" se entienden tres tipos de realidades abiertas: 1º) Las realidades que no son ni personas ni objetos. Un piano, por ejemplo, en cuanto mueble es un mero objeto, un ser delimitable, asible, pesable, situable en un lugar o en otro... En cuanto instrumento musical, ofrece al pianista ciertas posibilidades de sonar, y puede establecer con él una relación reversible de mutuo influjo y enriquecimiento. Esta relación implica un modo de unidad superior a la unidad tangencial que tiene con el piano el que acaricia sus materiales. 2º) Las personas, seres que no están delimitados como los "objetos". Por ser corpórea, una persona tiene unas dimensiones determinadas, pero, al estar dotada de espíritu -y, por tanto, de inteligencia, voluntad, memoria, sentimiento, capacidad creativa...- desborda la delimitación espaciotemporal y abarca cierto campo: tiene iniciativa para crear relaciones, asumir las posibilidades que le ofrece el pasado, proyectar el futuro... 3º) Los campos de relación que se fundan entre las realidades aludidas en los puntos anteriores cuando se entreveran y dan lugar a un encuentro. Las realidades "ambitales" dan lugar, al unirse entre sí, a ámbitos de mayor envergadura. Dos esposos se comprometen en matrimonio y crean un hogar, un campo de juego, de encuentro, de mutua ayuda y perfeccionamiento personal. Este hogar es, en todo rigor, un ámbito de realidad. Los ámbitos de realidad no son producto de una labor fabril, sino fruto de un ensamblamiento de dos o más realidades que son centros de iniciativa y operan con libertad o, al menos, con cierta capacidad de reacción. (Todo pianista siente que cada piano responde a su acción sobre él de una forma peculiar, de modo que se establece entre ambos una corriente de mutua influencia, una experiencia reversible o de doble dirección). Al ser fruto de un encuentro, los ámbitos no son objetos de los que se pueda disponer. Son realidades que piden un trato respetuoso, aunque no igualitario. El pianista no puede tratar el piano como un objeto, un mero medio para realizar algo. Debe considerarlo como el medio en el cual tiene lugar el entreveramiento entre el autor de la partitura y el intérprete.

El conocimiento de los "ámbitos" es decisivo para precisar los diferentes modos de unidad que puede crear el hombre con los diversos seres de su entorno. Tal precisión es, a su vez, indispensable para elaborar una "filosofía dialógica", ya que el diálogo implica una forma eminente de unidad que ha de ser creada en cada caso.

Es decisivo notar que el hombre puede poseer los objetos y dominarlos, pero no encontrarse con ellos. El encuentro es una relación reversible, sólo posible entre realidades "ambitales", dotadas de cierta iniciativa y capaces de entrar en relación de presencia. La presencia es el fruto de una relación de cercanía integrada con una relación de distancia. La pura cercanía o inmediatez degenera en fusión. La pura distancia degenera en alejamiento. El alejamiento y la fusión destruyen la presencia. Las distintas formas de cercanía e inmediatez dan lugar a modos diversos de presencia. El autor los estudia ampliamente en El triángulo hermenéutico (cap. 1).

Estos análisis hermenéuticos le permitieron abordar el estudio del juego, el lenguaje, la estructura de la obra de arte, la afinidad de las distintas experiencias humanas -estética, ética, metafísica y religiosa-. Cf. Estética de la creatividad, Rialp, Madrid 1998, La experiencia estética y su poder formativo, Universidad de Deusto, Bilbao 2004.

Desde 1987, Alfonso López Quintás promueve un proyecto formativo, denominado Escuela de Pensamiento y Creatividad, con vistas a enseñar a la juventud a pensar con rigor y vivir de forma creativa. Para ello aplica los resultados de su investigación metodológica a las principales cuestiones relativas a la formación de los jóvenes. Entre los materiales que ofrece esta Escuela, destacan los siguientes: El arte de pensar con rigor y vivir de forma creativa, PPC, Madrid 1993, con doce vídeos (obra refundida en Inteligencia creativa, BAC Madrid 2003), El conocimiento de los valores, Verbo Divino, Estella 1999, El amor humano, Edibesa, Madrid 1994, El libro de los valores, Planeta, 2003; El espíritu de Europa, Unión Editorial, Madrid 2000; La tolerancia y la manipulación, Rialp, Madrid 2001.

Con objeto de descubrir las posibilidades formativas de todas las áreas culturales, elaboró un método de análisis literario que convierte cada obra literaria de calidad en una espléndida lección de ética. Cf. Cómo formarse en ética a través de la literatura, Rialp, Madrid 1997, y Literatura y formación humana, San Pablo, Madrid 1997.

Algo semejante llevó a cabo respecto al arte en la obra ya cit ada La experiencia estética y su poder formativo, y en La formación por el arte y la literatura, Rialp, Madrid 1993. El poder formativo de la música lo expone en una amplia Estética musical (en prensa)..

En los últimos años, López Quintás se afirmó en la convicción de que, por lo que toca a la Ética y la Antropología filosófica, lo que procede en la situación actual no es tanto "enseñar" contenidos -valores, creatividad, precisión en el pensar...- cuanto "ayudar a descubrirlos". Con este espíritu publicó dos obras, dirigidas especialmente a los educadores: Descubrir la grandeza de la vida, Verbo Divino, Estella 2004, y El secreto de una vida lograda, Palabra, Madrid 2004.

El método seguido en la Escuela de Pensamiento y Creatividad fue aplicado en la obra Cómo lograr una formación integral, San Pablo, Madrid, 1998, a la solución del problema de convertir cada área de la enseñanza en una fuente de formación integral de los alumnos. El autor expone cómo todas las áreas que se imparten en la Segunda Enseñanza (Matemáticas, Ciencias Naturales, Música, Filosofía, Historia, Educación Física, etc.) pueden hacer vivir a los alumnos desde diversas perspectivas la importancia decisiva de la relación en todo el universo. Este descubrimiento dispone el ánimo de los estudiantes para comprender a fondo, por dentro, lo que es el encuentro interpersonal y cómo en torno a él se estructura la vida humana.